Ahora, independiente de las cuartillas, la biblioteca empieza a tomar su propia forma, el proceso marca el ritmo y reconfigura el espacio. De esta manera, siempre que pasa una edición las cuartillas se transforman en libro, pero de igual manera, llegan otros libros que van complementando la colección. Conjunto de libros personales que dictan su estructura. Sin catálogos ni ficheros, sin nada de diferente a las microlibrerías que tenemos en estantes de la casa, sólo hasta que una ordenación diferente sea necesaria. |