Llegar a la Candelaria, el clásico barrio central del centro de Bogotá, es un espectáculo para quienes gozamos con el graffiti y el esténcil, sin embargo, cierta timidez se siente cuando una llega a está gran ciudad, y evita que uno saque la cámara y haga un buen registro…
Sin embargo, animándome tímidamente, luego de un café en el Chorro de Quevedo, diminuto monumento dedicado a la conformación de la ciudad, saco mi cámara y hago un primer recorrido cuadras abajo, eso si, quedando muy “picotedo” por toda la grafica callejera que dejo atrás…

Les toco cuña a los muchachos… Hip Hop capitalino.

Mejor dicho, al Mago Fernandyni “El Rey del stencil” le tengo la competencia en esténcil por montones en bogotá…

No insista, estamos en la Semana Mayor.

hummmm…

Bang-Bang

3 x 5 = 15 y cinco que tenía jivamukti

Guitarras rotas y estrellas de rock.

Todo billete… se rompe.

Pictograma zoomorfo.

Libélula o “Mata caballo”. Normalmente son insectos depredadores y muy territoriales pero que no le causan ningún perjuicio al ser humano, sin embargo no te fíes, por que ésta si que está bien armada.

Y yo que nunca aprendía a patinar… Sólo aprendí de esas patinadas que en las oficinas llaman hacer vueltas “joven patíneme estos papeles en la oficina de legalización…”.

Yo como ya casi no veo tv… pero como lo voy a cambiar si practicamente es como mi segundo padre y madre?

De pa’rriba.