Desde nuestras primeras visitas al Morro desde diciembre de 2006 hemos visto el camión de don Miguel. Vehículo que empezamos a admirar por su uso como tendedero de ropa.

El nos ha compartido apartes de su experiencia en la reubicación, por ejemplo que hace poco le ofrecieron una “casa usadaâ€, oferta supuestamente imposible de rechazar, pues cubría el subsidio que el Macroproyecto le ofrece por ser propietario de vivienda. Sin embargo, antes de tomar la decisión se enteró de que la casa valía dos millones menos… y que casi lo tumban.

Según nos contó, la salida está parada por cambios en la administración del macroproyecto. El es muy tranquilo y se dedica a la restauración de su carrito, aquel que por chatarra le darían alrededor de dos millones y medio de pesos, los cuales no significan nada en comparación a lo que para él sería tenerlo trabajando.

Ya estábamos a una cuadra arriba de su casa cuando llegó apurado y muy animado invitándonos a que viéramos y escucháramos como era que prendía el motor.

“A mucha gente le duele ver aquí mi carro, porque creen que no anda, pero está casi listo para salir a trabajarâ€.

“Sólo le falta un poco de resane y pintura, y listo”.

fotografías de Jorge Fidel Castro para Memoria Moravia. Sabado 9 de Mayo de 2009.