


















Estas fotos fueron tomadas hace ratico en la Plaza Minorista de Medellín, son un registro que tenemos guardado y que hoy traemos una parte para que lo disfruten

Algarrobo

Fresas

Sandía

Lulo

Manzanita

Borojó

Papaya

Uvas



En Sonsón es típico encontrar en las tiendas “gelatina de pata” en formas de figuras de pez, cabritos, caballos, etc.; es interesante la manera como la gente se las ingenia para hacer un producto mas vistozo.
Esta tienda la encontramos cerca al parque principal, si algún dia quieren ir y comprar el dueño siempre esta a la orden, el cual es muy amable y explica detenidamente como hacen sus recetas.

Un dia abrió un restaurante de “tapas”, “canapès” o “pasabocas” como prefieran llamarlos; y entre ellos presentó las riquísimas papas criollas, las cuales utilizamos frecuentemente en nuestras comidas, en sopas, fritos, sudados, etc….
A los clientes les encantó y como los chef se lo imaginaron, sus clientes no conocían esta belleza, así que muy formalmente se atrevieron a preguntarle a uno de los encargados: “¿esto es papa cierto?” “sí” le respondió el chef. “ahhh y ¿cómo la rellenan?”


Con el post de la carne ahumada recordé que había una imagen de la cocina chocoana que también podría representar la manera de ahumar la carne, por lo que la busque y acá se las tengo. Esta manera de ahumar la carne es de muy amplia trayectoria y se extiende por gran parte del territorio nacional; en Antioquia, las familias paisas ahuman los chorizos caseros sobre el fogón de leña y quedan realmente deliciosos.
En esta imagen estaba ahumando carne de gallina, la cual previamente sacrificada, desplumada y descuartizada la lavaron con agua caliente y algunas hierbas para quitarle el almizcle, que según decían, es muy fuerte en la gallina criolla.
Estos fogones le dan un sabor muy especial a los alimentos, personalmente soy fanática de la comida hecha en fogón de leña, el cual es muy utilizado en las cocinas campesinas en los cuales preparan todos los alimentos, es por ello que se mantiene prendida desde las 4:00 o 4:30 de la mañana cuado la prenden para hacer los famosos “tragos” mañaneros.
La tradición de ahumar la carne viene de mucho tiempo atrás; descubriendo en ésta técnica además de una buena forma de conservar los alimentos, una manera de brindar un sabor especial a las comidas.
Aunque en Antioquia no es muy común que las familias ahúmen la carne para ocasiones especiales, en Mocoa, es una de las preparaciones que más se utiliza a la hora de realizar algún evento e inclusive para la cocina diaria; la cual se realiza para todo tipo de carnes: res, cerdo, pescado, pollo, de monte o de caza.

Primero toman la carne y la abren en trozos grandes y delgados, la aliñan con cebolla en rama, ajo, cilantro, aceite y sal. Luego en una cama hecha de palos secos a mas o menos un metro del piso, ponen hojas de plátano y encima van poniendo la carne; y debajo de esta cama prenden fuego no muy alto pues la intensión no es asar la carne sino ahumarla, por lo que la llama siempre es baja y con mucho humo.

Éste procedimiento tiene variaciones de tiempo, pues si se requiere la carne muy rápido se puede dejar ahumando solo 4 horas a un fuego un poco más fuerte, pero si se dispone de tiempo para hacer la carne, puede durar entre 1 o 2 días a fuego muy lento.
Luego de que la carne esté ahumada, se parte en pedazos grandes y es frita en aceite muy caliente; finalmente es servida con yuca amarilla y yuca blanca, el infaltable ají de maní, arroz, y chicha o cerveza si se prefiere.

Si los invitan a comer a una casa en Mocoa, algo que nunca faltará en las mesas y que tal vez no conozcan es el Ají de Maní, el cual se utiliza como salsa para los arroces, papas, carne, caldos, sopas, comidas callejeras, etc. La primera vez que lo ví me impresionó mucho, pues nunca había visto este tipo de salsa, pero luego de probarlo entendí porque es tan ampliamente utilizado en todas sus comidas pues es delicioso. Doña Rosalba, la señora que me hacía la comida, me explicó como hacerlo, de hecho me regaló un poquito de maní ya asado para que lo preparara en mi casa, pues notó mi gran afición a éste ají.
Aquí van los pasos y los ingredientes:
Ingredientes:
Procedimiento:
Nota: en algunas casas acostumbran agregarle un poco de vinagre, pues le da un sabor un poco ácido diferente a la primera receta y a la vez un toque muy especial (pueden intentarlo a ver como les queda).
Les prometo que no se decepcionarán de su sabor, una compañera casi no se aventura a probarlo, pero luego de hacerlo se volvió adicta a tan codiciada salsa.
Uno de los platillos más criticados y que más fanáticos a la vez tiene es la “chunchurria” o “chunchullo” pues tiene diferentes nombres dependiendo de la región del país. La chunchurria es el intestino delgado de la res y contrario a lo que puede pensar mucha gente que no vive acá en Colombia, la chunchurria no se lava por dentro, es decir se queda con todos los líquidos que tiene la res en su interior (recordemos que es el intestino delgado), pues son esos jugos los que le dan el sabor característico y rico a la chunchurria.

En todas partes del país la chunchurria se prepara diferente. En Antioquia por ejemplo la chunchurria se aliña y luego se asa en una plancha metálica luego de ser partida en trocitos; pero en Mocoa, el Chunchullo como es llamado allá es otro cuento, primero se aliña, luego es trozado en partes de hasta 50 cms., es amarrado en ambas puntas para que no se salga nada de lo de adentro, es cocinado en una olla pitadora, luego es asado en una parrilla metálica en fogón de leña y es servido siempre con yuca y/o tacacho, el cual es otro plato característico de esta zona del país.
Acá les muestro entonces el chunchullo mocoano y la manera tradicional de presentarlo: siempre en hojas de plátano.

Chunchullo al fondo, yuca a mano izquierda, seguido de unas costillitas y abajo el tacacho
Un agradecimiento muy grande a Sandra Celinz que me facilitó las foticos para hacer esta entrada, mil gracias.