
Esta drupa, de sabor medio ácido, medio dulce, textura suave y pastosa, es llamada en Colombia Pera de agua, Poma Rosa o Manzana de agua. Proviene del árbol Eugenia malaccensis L. de la familia Myrtaceae, llamativo por el color verde intenso de sus hojas, la frondosidad y forma piramidal de su copa y por las flores color fucsia a púrpura, de estambres expuestos que crecen en sus ramas y tronco, al caer al suelo dejan un colorido tapete en la base del árbol. Esta especie originaria de Indonesia y Malasia, por ser de rápido crecimiento, es de uso popular en la Silvicultura Urbana de la ciudad de Medellín.

Traigo la Poma rosa a colación, porque también está presente en la ciudad de Leticia, Amazonas, pero de un tamaño exuberante en comparación con las de Medellín; allá este fruto se torna globoso alcanzando poco más de seis centímetro de longitud de ancho y largo, mientras que en Medellín no pasa de los cinco centímetros y de forma ovalada o piriforme con un ancho de menos de cuatro centímetros. Aunque parece una diferencia pequeña es el reflejo de un desarrollo mucho mayor, en condiciones ecológicas más favorables para la planta. Se consume recién arrancada del árbol, presentando un sabor más dulce en Leticia.

La diferencia también se nota en el árbol, pues si en Leticia el tamaño puede superar los 18 metros de altura, en Medellín puede medir poco más de 12 metros. Allá también el tronco casi duplica, al igual que la copa las dimensiones de Medellín… dejo acá el tema silvicultural, pero los invito a cada que vean el árbol fructificado prueben la fruta sin miedo, pues es deliciosa. A los más curiosos los invito a que realicen algún postre o ensalada y nos cuenten. Yo por mi parte empezaré a experimentar.












