La tradición de ahumar la carne viene de mucho tiempo atrás; descubriendo en ésta técnica además de una buena forma de conservar los alimentos, una manera de brindar un sabor especial a las comidas.
Aunque en Antioquia no es muy común que las familias ahúmen la carne para ocasiones especiales, en Mocoa, es una de las preparaciones que más se utiliza a la hora de realizar algún evento e inclusive para la cocina diaria; la cual se realiza para todo tipo de carnes: res, cerdo, pescado, pollo, de monte o de caza.

Primero toman la carne y la abren en trozos grandes y delgados, la aliñan con cebolla en rama, ajo, cilantro, aceite y sal. Luego en una cama hecha de palos secos a mas o menos un metro del piso, ponen hojas de plátano y encima van poniendo la carne; y debajo de esta cama prenden fuego no muy alto pues la intensión no es asar la carne sino ahumarla, por lo que la llama siempre es baja y con mucho humo.

Éste procedimiento tiene variaciones de tiempo, pues si se requiere la carne muy rápido se puede dejar ahumando solo 4 horas a un fuego un poco más fuerte, pero si se dispone de tiempo para hacer la carne, puede durar entre 1 o 2 días a fuego muy lento.
Luego de que la carne esté ahumada, se parte en pedazos grandes y es frita en aceite muy caliente; finalmente es servida con yuca amarilla y yuca blanca, el infaltable ají de maní, arroz, y chicha o cerveza si se prefiere.










