En la entrada de la Placita de mercado, del Parque Central del Carmen del Viboral, municipio de Antioquia reconocido por su tradición ceramista, trabaja Don José, un verdadero exponente de la realización de buenos dulces de factura local, artesanal y talla internacional.
Abre su puesto los domingos a las seis de la mañana y disfruta de su trabajo. Con la colaboración de sus hijos atiende el negocio. Todos los productos para la elaboración de sus dulces son comprados en el pueblo y el coco lo trae de Río Negro. Según él, si quieren ver su trabajo moviéndose hay que estar en el puesto a las ocho de la mañana, momento de mayor movimiento.
Sus principales productos son:
Panelitas de Piña realizadas con el bagazo; de Coco tostado y de Coco molido a $200; como él mismo dice, su famoso Boca e’ diablo a $500 por ocho unidades; confite con un trocito de coco por dentro y lo que más le gusta pero casi no hace: velitas de panela y azúcar, que en su saber “quemaditas quedan ricas, ricas”, también a $200, pero presentan la dificultad de que es muy difícil aguantarse el calor de la preparación.
Aquí los antojo con una imagen de estos bellos, tradicionales y deliciosos manjares del oriente antioqueño.

Llegamos a Don José preguntando a la gente en el parque del Municipio del Carmen del Viboral, ¿qué preparación local consideraban era representativa del pueblo? Y en varias personas encontramos la señal que nos llevó a la casa de este venerable anciano. Probar los dulces que con tanto esmero hace, fue todo un placer y una gran bienvenida al ser convidados a degustarlos. Ni muy dulce, ni muy simple, con sabor a fruta, a panela o a azúcar, empacados en bolsitas de papel craft y siempre con las puertas abiertas… Estos dulces sólo los sabe hacer él de la manera en que son identificados en el Carmen “Que queden simplecitos, no muy empalagosos” dice Don José.