Archive for julio, 2008

La Olla Común

Miércoles, julio 23rd, 2008

Asistimos el viernes 18 de julio a la conferencia sobre La Olla común en Casa Tres Patios, del artista chileno Adolfo Torres Frias, allí escuchamos sobre la historia de su trabajo, la relación arte, gastronomía y grabado, y finalmente participamos de la rica Olla Común, saboreando el platillo Chileno Chardigan, que en palabras del artista es un plato popular que se realiza en el mercado con todo lo que sobra.

Todos los asistentes recibieron un plato marcado con el número de serie de la obra (de uno a cien), una servilleta y una cuchara. El plato tenía la sopa y una cucharada de guacamole encima, ya el que quería lo acompañaba de una cerveza fría. Es de resaltar el contexto político y cultural del trabajo, en el cual la seguridad alimentaria, la nutrición y la importancia del valor patrimonial de la comida local son evidentes.

Poma Rosa o Eugenia malaccensis

Miércoles, julio 16th, 2008

Esta drupa, de sabor medio ácido, medio dulce, textura suave y pastosa, es llamada en Colombia Pera de agua, Poma Rosa o Manzana de agua. Proviene del árbol Eugenia malaccensis L. de la familia Myrtaceae, llamativo por el color verde intenso de sus hojas, la frondosidad y forma piramidal de su copa y por las flores color fucsia a púrpura, de estambres expuestos que crecen en sus ramas y tronco, al caer al suelo dejan un colorido tapete en la base del árbol. Esta especie originaria de Indonesia y Malasia, por ser de rápido crecimiento, es de uso popular en la Silvicultura Urbana de la ciudad de Medellín.

Traigo la Poma rosa a colación, porque también está presente en la ciudad de Leticia, Amazonas, pero de un tamaño exuberante en comparación con las de Medellín; allá este fruto se torna globoso alcanzando poco más de seis centímetro de longitud de ancho y largo, mientras que en Medellín no pasa de los cinco centímetros y de forma ovalada o piriforme con un ancho de menos de cuatro centímetros. Aunque parece una diferencia pequeña es el reflejo de un desarrollo mucho mayor, en condiciones ecológicas más favorables para la planta. Se consume recién arrancada del árbol, presentando un sabor más dulce en Leticia.

La diferencia también se nota en el árbol, pues si en Leticia el tamaño puede superar los 18 metros de altura, en Medellín puede medir poco más de 12 metros. Allá también el tronco casi duplica, al igual que la copa las dimensiones de Medellín… dejo acá el tema silvicultural, pero los invito a cada que vean el árbol fructificado prueben la fruta sin miedo, pues es deliciosa. A los más curiosos los invito a que realicen algún postre o ensalada y nos cuenten. Yo por mi parte empezaré a experimentar.

Más sobre el Pirarucú

Lunes, julio 14th, 2008

Les comparto el comentario que nos hizo Luís Ángel Castro, sobre el post: Pirarucú, Arapaima o Paiche.

La última vez que tuve la oportunidad de viajar a las bellas tierras de Leticia amazonas pasamos por la casa de un nativo el cual hizo la preparación que Fidel dice no es muy común, pero fue algo así como esto:

1. Trozos de pescado en cuadros (imagínelo para la preparación de un ceviche)

2. Jugo abundante de limón.

3. Cebolla roja.

4. Nuestros tradicionales patacones (plátano verde) y trozos de chontaduro.

Efectivamente se coloca el pescado en el zumo de limón el cual reposa durante más de media hora. Literalmente ellos dicen que ahí se “cocina” el pescado. Nosotros hablamos de marinar… luego se mezcla con la cebolla roja que como es sabido es mas fuerte que la blanca. Y ¡listo! A servirlo sobre los patacones y si es del caso mezclado con algunos trozos de chontaduro.

No soy amigo del chontaduro. No imaginé nunca comer pescado crudo, pero les puedo asegurar que la preparación sabia ¡deliciosa!

Lo pueden intentar en sus casas con sus hijos… no es peligroso ni tienen que estar acompañados de un adulto responsable ni expertos.

Mucha suerte.

De nuevo gracias a Lucho por el aporte.

Don José, Boca e’ Diablo

Viernes, julio 11th, 2008

En la entrada de la Placita de mercado, del Parque Central del Carmen del Viboral, municipio de Antioquia reconocido por su tradición ceramista, trabaja Don José, un verdadero exponente de la realización de buenos dulces de factura local, artesanal y talla internacional.

Abre su puesto los domingos a las seis de la mañana y disfruta de su trabajo. Con la colaboración de sus hijos atiende el negocio. Todos los productos para la elaboración de sus dulces son comprados en el pueblo y el coco lo trae de Río Negro. Según él, si quieren ver su trabajo moviéndose hay que estar en el puesto a las ocho de la mañana, momento de mayor movimiento.

Sus principales productos son:

Panelitas de Piña realizadas con el bagazo; de Coco tostado y de Coco molido a $200; como él mismo dice, su famoso Boca e’ diablo a $500 por ocho unidades; confite con un trocito de coco por dentro y lo que más le gusta pero casi no hace: velitas de panela y azúcar, que en su saber “quemaditas quedan ricas, ricas”, también a $200, pero presentan la dificultad de que es muy difícil aguantarse el calor de la preparación.

Aquí los antojo con una imagen de estos bellos, tradicionales y deliciosos manjares del oriente antioqueño.

Llegamos a Don José preguntando a la gente en el parque del Municipio del Carmen del Viboral, ¿qué preparación local consideraban era representativa del pueblo? Y en varias personas encontramos la señal que nos llevó a la casa de este venerable anciano. Probar los dulces que con tanto esmero hace, fue todo un placer y una gran bienvenida al ser convidados a degustarlos. Ni muy dulce, ni muy simple, con sabor a fruta, a panela o a azúcar, empacados en bolsitas de papel craft y siempre con las puertas abiertas… Estos dulces sólo los sabe hacer él de la manera en que son identificados en el Carmen “Que queden simplecitos, no muy empalagosos” dice Don José.

Almidón, fariña blanca o tapioca

Miércoles, julio 2nd, 2008

Este alimento se realiza de la misma manera que la fariña, pero a diferencia de ella se utiliza yuca común, de allí su característico color blanco.

Su sabor es más insípido que el de la fariña, sin embargo no tiene su amargo característico. La textura es más suave, no tan crocante, se deshace en la boca al morderlo y mezclar con saliva. El sabor es mas asimilable e identificable por quien la come por primera vez, pues conserva el “almidonado” de la yuca.

Una manera alternativa de prepararlo es como colada, la cual queda deliciosa con una textura granulosa suave muy característica.