El tamaríndo y la pecueca

Si hay un producto estrella en la Ciudad Colonial de Santa Fe de Antioquia, es el Tamarindo (Tamarindus indica; o en otras palabras dátil hindú), especie introducida en nuestro país, de origen africano, que se arraigó a nuestra tierra y cultura hasta el punto de que paseo a esta bella ciudad del occidente antioqueño, no es paseo si no se trae de allí, como presente, unos ricos dulces de tamarindo.

El fruto es una vaina, tipo legumbre que contiene una carnosidad acida que al ser mezclada con azúcar conforma la afamada golosina ya sea con pepas o sin pepas. Otra presentación es la líquida, con la cual se pueden preparas jugos, conservar y otra cantidad de recetas, hasta de tipo medicinal.

El empaque es la propia vaina, la bolsa transparente o la botella vacía de aguardiente o ron. No confundirlo con la algarroba o pecueca (Himenaea courbaril), otro exótico manjar envainado, de afamada madera, que se aprecia exhibido en bolsas. Este, a diferencia del primero, se presenta como un polvo seco de característico olor fuerte del cual deriva su nombre (pecuela: mal de pata o mal olor en los pies); se consume batido con leche o simplemente el polvillo dulzón color crema que dichas vainas contienen, sin embargo, la semilla tostada es consumida en otros lugares.

Santa fé de Antioquia, octubre de 2008