La ciudad y lo urbano, términos que se escuchan en casi todos los contextos de charla y en los medios de comunicación, con diferentes significados pero siempre relacionados con lo concentrado, pesado, caliente, contaminado, inseguro y rápido; con lo ligero, fluido, luminoso, desarrollado, prospero, venturoso, estético, cultural y vivo.
De un lado lo demoníaco, de otro lo progresista, entonces también lo económico, lo planeado, lo ordenado, lo desastroso, el desarrollo y lo que siempre se sale de las manos… muchas veces con la intención de que así sea.
Empero, este es un espacio virtual para la variedad discursiva, venga de donde venga a cuenta gotas y a granel, que retoma la cotidianidad como representación y evocación de lo que muchos de nosotros hacemos a donde vamos. Démosle paso al bite, para ver que hay de nosotros en lo urbano… lo que trata de la gente, las calles y las esquinas, en general, la apropiación del espacio; y en la ciudad… sus discursos ordenadores, sus materiales, moles y edificaciones, mágicamente depositarias del ir y venir de sus habitantes; de las mercancías, ritos, y demás simbolizaciones de la cultura.